Informe anual 2015

Es peligroso tener la cabeza llena de sueños y las manos desocupadas

A decir verdad, este dicho realmente no se aplica a AVAS. En AVAS, ¿nosotros tenemos la cabeza llena de sueños y no hacemos nada con nuestras manos? ¿Quién cree o sueña esto? ¡Este solamente puede ser alguien que desconoce a AVAS en lo absoluto…!

Un soñador siempre tiene muchos proyectos que quisiera realizar… ¡pero nada ocurre! Un soñador cuenta todo lo grandioso que ha de hacer… ¡sin embargo no realiza nada de eso! Un soñador tiene grandes planes… ¡pero nunca los materializa! Al soñador le encanta construir castillos en el aire… ¡pero siempre quedan siendo castillos en el aire!

Todos nosotros tenemos sueños, pero tratamos de transformarlos en realidades.

En retrospectiva del año que ha pasado, observamos todo lo que AVAS ha hecho y a cuánta gente AVAS ha ayudado, entonces… de ninguna manera el anterior dicho es aplicable a AVAS. No, realmente no.

Un ejemplo son nuestras mensuales tardes con los mayores, sobre lo cual informaremos más adelante. Eso fue alguna vez un sueño y nosotros los transformamos en una realidad y todos sienten alegría por haberlo hecho. ¡En conjunto hemos hecho de un sueño una realidad!

Así es con AVAS, todo se realiza en equipo. Muchas manos hacendosas siempre están presentes para ayudar.Acá se cumple el dicho que “la fuerza está en la unión”.

Nuestras responsabilidades aumentan, pero lamentablemente nuestra membresía se va reduciendo, cada vez más necesitamos de generosas contribuciones, para poder seguir ayudando.

AVAS agradece la excelente colaboración que recibió durante el último año de sus Miembros voluntarios. Un agradecimiento especial a la Directora de AVAS por su incansable y diario empeño. Muchas gracias también a todos los médicos, que voluntariamente nos ayudan, tanto con sus recomendaciones como con sus acciones. También es de mucha importancia para nosotros la colaboración que recibimos de las Embajadas.

Todos trabajan con alegría y empeño en AVAS… es por eso que disfrutamos poder participar.

Si uno hace algo con ganas, ¡entonces se llega a un resultado positivo!

Gisela Jaffé von Stillfried

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Apreciados Miembros y amigos:

Hacen décadas que Charles Darwin llegó a un importante entendimiento con su teoría de la evolución. Esta teoría dice: El más capaz sobrevive. Esta teoría debe ser claramente distinta del dicho que, es el más fuerte el que sobrevive. Porque para la sobrevivencia no solamente es necesaria fuerza corporal sino también rendimiento y la adecuación al entorno y a la situación.

Después de este no tan sencillo año en Venezuela pensamos que este dicho de Darwin es, para nosotros, de capital importancia.

Cómo se puede sobrevivir en un país en el cual hay tantas situaciones que nos preocupan: cómo se pueden obtener medicinas de vital importancia, cuando hay tan pocas medicinas, comprar pañales para adultos, sin estar por horas en una cola para finalmente no conseguirlos, hacer análisis de laboratorio, cuando faltan tantos reactivos, comprar alimentos para las personas ancianas, que no pueden ir de un supermercado a otro, con la esperanza de obtener leche, azúcar, café o artículos de higiene personal. Aun para poder cumplir con nuestras funciones en la sede de AVAS, siempre debemos contar con la predisposición y elapoyo de nuestros colaboradores y amigos con la esperanza de poder contar con su ayuda.

Somos capaces. Y sobrevivimos.

Y no dejamos las manos descocupadas. Buscamos soluciones, pensamos en nuevos caminos, discutimos entre nosotros las situaciones y siempre de nuevo podemos ayudar. Y en la medida que las dificultades crecen, también crece la disposición de todos que muestran su solidaridad a fin de adaptarse al medio. Y el trabajo de AVAS sigue. Este año hemos festejado 173 años de nuestra fundación.

¡Con toda vuestra colaboración!

Les saluda, también a nombre de nuestra Junta Directiva,

Karin Ehlert de Giusti

Hablando de nuestras finanzas
¿Cómo habremos de lidiar con esta situación tan difícil en nuestro país? Todos percibimos la tremenda inflación a la que estamos expuestos y en AVAS también debemos pensar, como debemos actuar en estas circunstancias. Es cierto que las contribuciones de nuestros miembros desde enero hasta octubre de este año, con respecto a 2014 se elevaron en 170%, esto es un buen síntoma y nos indica que la mayoría tiene en cuenta este desarrollo.

Pero ¿qué es lo que nosotros podemos hacer a fin de disponer de sufientes medios para cubrir nuestros costos?
A mediados de este año organizamos el hermoso concierto en la ACH, el que nos reparó un cierto superávit, gracias a las diversas contribuciones que recibimos para ese evento.

Durante este año nuevamente realizamos un mercado de pulgas, el cual contó en parte con tan interesantes artículos que ya se nos ha preguntado cuando volveremos a organizar un evento semejante.

Obviamente también pudimos adecuar los ingresos por el alquiler de nuestro pequeño apartamento a las actuales circunstancias.

Sin embargo, también queremos dirigirnos a través de llamadas telefónicas o correos electrónicos para recordarles de enviarnos sus contribuciones por membresía, si los mismos por cualquier motivo hayan caído en el olvido.

De mientras recibimos de una buena cantidad de personas, que nos acompañan, y que alguna vez han vivido en Venezuela, o todavía viven en el país, contribuciones proveninientes de fuera de Venezuela.

Viendo que las necesidades financieras en las ayudas que proporcionamos, y en los gastos corrientes con los que debemos contar, se han incrementado significativamente — y que lamentablemente siguen subiendo — son ententible en función del desarrollo económico de nuestro país.

Ciertamente agradecemos cualquier contribución que podemos recibir, dado que los 173 años de AVAS representan para nosotros un compromiso, para no amedrentrarnos por adversidades.

Somos capaces y sobrevivimos.

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Cinco historias – dos soluciones

Queremos relatarles historias de 5 diferentes situaciones, para las cuales pudimos encontrar 4 soluciones semejantes y buenas. Para la quinta lamentablemente no pudimos alcanzar un resultado satisfactorio.

1. Una familia – Cuatro personas en apuros
A AVAS llegó una mujer venezolana, a quien ya habíamos ayudado hacen varios años. Ella era madre de tres hijos, casada con un alemán, quien se había mudado a otro país, para mejorar sus ingresos. En aquel entonces tuvo que abandonar su vivienda, porque el padre no enviaba dinero y porque no tenía como cancelar el alquiler. Mantuvimos muchas conversaciones con él en el extranjero y pudimos concertar que él volviese a retomar la ayuda económica.

Lamentablemente, la familia había perdido la vivienda, y nadie quería alquilar una nueva a una madre con tres hijos menores de edad. Lograron alojase en una habitación de hotel algo más grande, en Caracas.

Hay que imaginar esta situación: 2 camas, 1 baño, 4 personas. El dueño del hotel fue tan humano de permitirles la utilización de una cocinilla eléctrica y una nevera. De este modo vivieron durante 3 años. El padre había vuelto a enviar dinero, los niños iban a la escuela y la madre trabajaba en su oficio de cosmetóloga.
Pero ¿qué es lo que había ocurrido? De repente ya no llegaban las remesas de dinero alguno y la madre se enteró que su esposo habia fallecido en el extranjero. Al acudir a nosotros, lo importante era saldar las deudas con el hotel y ocuparse del derecho de los niños a una herencia.

Ella ya había iniciado algunos trámites, pero tuvo quedigerir la noticia, que su marido, aparte de estar casado con ella, también estaba casado en Alemania y que adicionalmente se había casado otra vez en el extranjero.

Pero lo importante era atender el derecho de herencia de los niños y este derecho no se les podía quitar, dado que los tres estaban registrados en la Embajada de Alemania. Entonces tuvimos que constatar que el padre de los niños disfrutaba de ingresos realmente buenos, pero que nunca se había preocupado en esos tres años de proporcionar a su familia en Venezuela los medios para que pudiesen adquirir una vivienda decente y propia. 3 años en una habitación de hotel. Por 3 años ellas habían cocinado, lavado la ropa, dormido, etc… 3 meses de deudas al hotel tenían que ser cancelados urgentemente. Pudimos tomar contacto con la familia del esposo en Alemania. Para comenzar enviaron una limitada remesa de dinero, para cancelar una parte de la deuda, la que obviamente nosotros le habíamos adelantado.
Unánimemente, la familia expresó el deseo de mudarse a Alemania, para entre otras cosas poder hacer valer allá los derechos de herencia. Conversamos todos los aspectos de una iniciativa como ésta. Cuáles eran sus expectativas para el futuro. Lógicamente stábamos conscientes que la familia solamente podía defender su derecho a una herencia en Alemania, donde también vivía la otra esposa.

No fue realmente sencillo organizar todo, siendo que el primer milagro fue que a través de Claudia Breuer de la agencia de viajes Humboldt pudimos conseguir 4 pasajes aéreos a un buen precio y esto en una época en que esto en Venezuela casi no era ya posible conseguir. Luego hubo que organizar la recepción de toda la familia en el invierno, iniciar, hasta donde era posible, el trámite para la obtención de la ayuda social, asunto para el cual se contó con un informe de la Embajada de Alemania que subrayase la urgencia de la situación, obtener el certificado de defunción y tramitar su apostillado en el extranjero, sin el cual los niños no hubiesen podido ausentarse del país, hacer emitir los documentos de viaje, pagar el hotel y los pasajes aéreos, obtener las necesarias maletas y organizar el traslado hacia el aeropuerto. Fueron dos meses de trabajo muy intensivo. Y llenos de preocupaciones y gastos para AVAS. Pero, finalmente todo pudo ser resuelto.
Lamentablemente se ha perdido completamente el contacto con la familia. A través de los parientes cercanos pudimos saber, que los niños van a la escuela, que tienen una linda vivienda, que reciben la ayuda social y que la madre está aprendiendo el alemán. Y que, lamentablemente, por diversas razones no se ha podido avanzar en el asunto de la herencia. Pero AVAS logró activar el comienzo, y ¡no había otra opción!

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2. Un hombre muy enfermo – y una pareja difícil

A través de la Embajada de Alemania nos llegó el pedido de auxilio. Un ciudadano alemán, quien hace años vivía en Venezuela y desde un cierto tiempo con una pareja venezolana, había sufrido un serio accidente cerebro vascular. Aquí él todavía disfrutaba de un seguro médico, sin embargo también se contagió con el virus de la Chikungunya. Y hacían meses que ya no podía trabajar. A raíz de la difícil situación económica del país, de todas maneras ya no podía mantener su empresa. Él ahora se encontraba enfermo, hemiplégico y sentado en una silla de ruedas, totalmente empobrecido, teniendo que vivir en la casa de la madre de su compañera de vida, dado que en su propio apartamento en el interior del país no funcionaba ningún ascensor.

La hermana y la sobrina, que viven en Alemania, querían ayudarle. Inicialmente le enviaron a través de AVAS una ayuda financiera, con el fin de pagarle las cuotas mensuales del seguro médico y las muy costosas medicinas. El costo de la fisioterapia fue absorbido por AVAS. El plan fue que la sobrina viniese desde Alemania, para acompañarlo en su viaje hacia allá, porque ayuda social alemana no se otorga en el extranjero. Y él tenía que recibir primeramente suficiente terapia, para poder soportar el vuelo de Lufthansa directamente a Frankfurt.

La hermana en Alemania también vivía de una jubilación y tenía posibilidades económicas limitadas. La sobrina, que era enfermera, hubiese sido la persona ideal para acompañar a su tío.

Lamentablemente su compañera de vida resultó ser una persona muy conflictiva. Aun cuando dentro de sus posibilidades ella se ocupaba muy bien de él. Pero también expresaba inequívocamente su interés de acompañar a su pareja a Alemania a fin de no perder un determinado nivel de vida. La familia en Alemania lamentablemente la conocía un poco mejor y no estaba dispuesta a financiarle también su estadía y pasaje.

En repetidas ocasiones fuimos testigos de fuertes discusiones, gritos y recriminaciones. Dos veces tuvimos que pagar por el traslado del paciente a Caracas. En la primera oportunidad para examinarlo en lo que respecta a su salud para el vuelo, y la segunda para brindarle el suficiente cuidado y fisioterapia en el Ancianato alemán a fin de poder soportar el vuelo adecuadamente. Le estamos muy agradecidos al Ancianado alemán por haber ayudado en este difícil momento. A raíz de una modificación de su medicación, lamentablemente sufrió otro ACV en el Ancianato, lo cual nizo que lo internáramos de urgencia en una clínica. Nuevamente hubo que postergar el viaje. Y esto en un momento en el que se hacía cada vez más difícil obtener pasajes aéreos. Al final la sobrina ya no tenía vacaciones para venir a buscarlos. Pero era necesario que regresara a Alemania.Finalmente la familia pagó otro pasaje aéreo, para que yo, como enfermera, lo pudiese acompañar, dado que ésta era la única solución económica.

Durante el vuelo él cumplió 65 años de edad. El personal de cabina de Lufthansa lo festejó con mucho cariño. Con lágrimas en los ojos él recibió champaña, flores, chocolate y pequeños regalos. Él se emocionó especialmente por una tarjeta de felicitación que había sido firmada por el capítán y por el personal de cabina. En Alemania él logró tramitar su jubilación y obtener la ayuda social. Mientras él recibe el tratamiento de sus problemas de salud, los gastos de su manutención y su hospedaje están cubiertos. No podemos asegurar que allá él realmente sea más feliz. ¡Pero sí sabemos que aquí él no hubiera tenido muchas oportunidad de sobrevivir!

3. Una mujer solitaria – un cruel destino

Ella había llegado a Venezuela con sus padres y su hermano a los 8 años de edad. La familia poseía una casa en El Paraíso. Alli se alquilaban habitaciones a técnicos textiles alemanes y también a otros. Se lavaba la ropa y se ofrecía comida.

La pequeña niña, de ocho años, tenía que planchar diariamente 40 camisas almidonadas, cosa que en aquella época era habitual. También debía ayudar en la cocina, y ocuparse de los animales que estaban criando: patos, pollos, pavos. Al fallecer la madre, ella tenía apenas 16 años, haciéndose cargo de todo el hogar y el negocio con su padre. Su hermano se regresó a Alemania.

Era toda una vida llena de trabajo, y más trabajo, desde la mañana a la noche.

Cuando falleció el padre, ella vendió la casa, y todo el capital fue invertido. Ella se mudó a una casa más pequeña, queriendo disfrutar entonces de la vejez y sus años de retiro. Pero todo iba a ser diferente. En medio de la crisis financiera del Stanford Bank ella perdió prácticamente todo, salvo un pequeño capital restante que pudo ser salvado. Pero este capita pronto se agotó. No tenía ya dinero, ni para comprar alimentos. Vecinos bondadosos, tal como a menudo ocurre en Venezuela, le traían su comida todos los días. Anteriormente ella había sido extremadamente obesa, ahora perdió 40 Kg. Una hermana de crianza, que vivía en Mérida, la visitaba una vez al mes y también le traía comida y medicamentos.

Sin embargo, la salud estaba muy comprometida. Sufría de diabetes, de afecciones al corazón, con problemas en los riñones. Y casi ya no podía caminar. El traumatólogo estableció severos daños en ambas rodillas, y recomendó que dejara de caminar completamente. Tan pronto fuera posible debía operar las rodillas para colocar una prótesis. Sin embargo debía someterse a un examen más detallado y un tratamiento de todo el aparato circulatorio, el corazón y el riñón.

Al momento de llegar a nosotros, con todos los papeles médicos, tuvimos que constatar que ella solamente podría sobrevivir en Alemania. Nosotros, como una institución de recursos limitados, de ninguna manera hubiéramos podido costear estas operaciones operar y, encima de esto, solventar sus gastos del día a día, tal como ya lo estamos haciendo con otras personas.

Su propio hermano le había recomendado de venir a Alemania, pero tampoco estaba en condiciones de pagarle un pasaje aéreo, dado que él también vivía en una vivienda pequeña, y recibía una limitada pensión de vejez.

La decisión se tomó rápidamente. Se adquirió un pasaje aéreo, mientras todavía podía viajar, siendo que el costo lo absorbió AVAS.

Ya ahora está en tratamiento, y resultó que mucho peor que sus rodillas estaba su cadera. Ésta fue operada primero. Por momentos se encuentra en una clínica de rehabilitación, esperando que prontamente pueda volver a caminar.

Sueña con el sol de Venezuela, pero agradece que allá y acá se han ocupado de ella.

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4. Una tragedia familiar — ¿una solución?

Ya el año pasado habíamos relatado sobre este caso. Una señora alemana, con dos hijos, viviendo en el interior del país. Malos tratos a los menores hijos, quienes fueron quitados a la madre y entregados para su custodia a una maestra. Y la imposibilidad de forzar un tratamiento psiquiátrico a la madre. Desde aquel entonces AVAS paga un subsidio mensual a la maestra que se ocupa de los hijos.

Pero la madre afectada psíquicamente fue y le quitó al hijo. En la escuela se notó que nuevamente recibia golpes, intervino el juez y en un proceso sumarioi el niño fue ingresado a un hogar de menores en otra ciudad. Personalmente pude visitarlo hacia finales de año y constatar que allí estaba bien cuidado. Existía la posibilidad de optar por una adopción, pero el padre, que vivía en Alemania, se manifestó y mostró interés en buscar al chico a Alemania.

Después de muchos problemas con el Juzgado de Menores y las autoridades venezolanas por la necesaria documentación, los abuelos pudieron buscar al niño y llevarlo a Alemania, donde esperamos se encuentre bien.
También la abuela de la hija de 13 años ahora ha mostrado interés, para que la niña vaya a Alemania.

Pero pasemos ahora a la tragedia en sí. La madre apareció en Caracas. Y lo hizo en la Fiscalía. Allí denunció, visiblemente en una fase psicótica, como a ella y a los niños los llenaban de drogas, entre otras cosas.

No solamente eso, sino que ella misma nuevamente estaba embarazada. Imagínense, enferma mentalmente, sin ingresos, de su vivienda recibimos fotos (enviadas por la maestra que había dado albergue a los niños), fotos que mostraban que ya todo había sido robado, inclusive los marcos de aluminio de las ventanas. Y encima todavía eventualmente embarazada.
Se solicitó ayuda a la Embajada, y también a nosotros, dado que estábamos en conocimiento de este caso. El examen psiquiátrico que se realizó oficialmente, corroboró su estado.

De urgencia hubo que hacer dos cosas. Había que internarla de una buena vez en una clínica psiquiátrica y comenzar con un tratamiento. Y luego determinar la veracidad del embarazo.

El costo de una clínica privada fue inicialmente absorbido por AVAS, y la fiscalía procedió a internarla. Con la excusa que primero había que ocuparse de la obtención de sus documentos. Con esto ella estuvo de acuerdo, porque hacían 7 años que ella ya no tenía la visa.

El Dr Stegemann, con quien la visitamos en su ciudad el año pasado, se hizo cargo del tratamiento en forma gratuita. Una ginecóloga que por casualidad había asistido a reuniones de los ancianos (era experta en Reiki), la Dra Dhynora Catellanos, pudo obtener un instrumento de eco móvil, y efectivamente logró establecer un embarazo de casi 6 meses. Un muchacho. Lamentablemente la paciente no pudo manifestar quien era el padre del mismo. La familia en Alemania no mostró interés alguno en ayudarle.

Y tenía hambre. En su pequeña ciudad ella había vivido lo que durante meses vecinos caritativos le habían dado de alimentos. En la clínica permanentemente tenía hambre. Tuvimos que proporcionarle vestimenta, artículos de higiene y comida adicional. De repente se le notó un verdadero abdomen de bebé. Hubo que conseguir nueva vestimenta.
Con la diaria colaboración de la Embajada se estructuró una estrategia para enviarla a Alemania. Toda esa burocracia que es necesaria para repatriar una persona que en realidad quiere permanecer aquí. Pero no había otra alternativa. ¿Quién se ocuparía aquí de ella y del niño?

Durante cinco semanas fue tratada en la clínica, incluyendo su visible desnutrición. La Dra Castellanos la visitó regularmente, para acompañar el embarazo. La Dra Kolbe estableció que estaba en condiciones de volar. El Dr Stegemann se ofreció para acompañarla a Alemania, siendo este un asunto de capital importancia. Todos los médicos trabajaron sin cobrar honorarios por ello. Un gran elogio por esta predisposición para ayudar. A través de Lufthansa pudimos obtener pasajes para los dos a precios accesibles.

Y la Fiscalía pudo explicarle claramente, que dada su situación irregular en el país lisa y llanamente debía regresar a Alemania. Solamente desde allá ella podía gestionar la obtención de un nuevo visado, lo cual era cierto. Yo fui designada por el juzgado en Alemania para cuidar de ella oficialmente. Con Alemania se cruzaron alrededor de 30 correos electrónicos, durante el día y la noche, para preparar su llegada y para su inmediato traslado a una clínica.
Hasta el último minuto hubo que enviar documentos, aclarar detalles, preparar el acompañamiento de la Fiscalía en el aeropuerto (para que ella pudiese abandonar el país), llevarle ropa de otoño para Alemania y maletas, lo mismo que documentos de salud. Un stress absoluto. Pero lo conseguimos con la estrecha colaboración de todos.
Aun hoy debemos aclarar detalles de su cuidado en la clínica de Alemania y con la nueva persona que cuidará de ella. Pero ella disfruta ahora del necesario cuidado.Una buena parte de nuestros aportes y donaciones de este año se destinaron a solucionar este caso. No podíamos hacer otra cosa.

Pero como le habrá ido con el tratamiento y como han de seguir las cosas con ella y conla criatura que está por nacer, ahí nosotros solamente podemos esperar que ambos tengan un mejor destino. Esta es la esperanza de todos aquellos que tan admirablemente nos han ayudado.

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5. Un hombre muy enfermo – ¿Una decisión, una solución?

Su hija acudió a nosotros por ayuda. Su padre, ciudadano alemán, se había enfermado hace un año de cáncer de laringe, ya muy avanzado y de gravedal. Hace algún tiempo vivía en el interior, pero vino a Caracas cuando estaba a punto de ahogarse. De urgencia fue internado en el Hospital Universitario. La única hija en realidad tenía programado emigrar ese mismo año. Estos planes tuvo que postergarlos. El hombre fue entonces tratado durante todo un año, operación, quimioterapia y radioterapia. Muchasw veces le iba muy mal, aunque siempre pudo obtener con la ayuda de la hija medicamentos, material, etc, tal como lamentablemente es en nuestros hospitales públicos. Inicialmente él todavía disponía de posibilidades económicas. Y soñaba con una total sanación, con la posibilidad de desarrollar proyectos, con, con, con.

Se presentó entonces la emergencia: era diciembre, el Hospital Universitario lo declaró como paciente ambulatorio y tenía que dejar el hospital. Le dieron dos semanas pero el no tenía donde vivir. Fue así que un viernes por la tarde estaba en la calle, con sus tres bolsas, un hombre escuálido, con una traqueotomía, que aun debía quedarse por unas semanas, con una salud delicada y no sabía adonde acudir.

Primeramente llegó a AVAS. Allí recibió una habitación con baño, tenía una cocina y espacio, una panadería y un supermercado a la vuelta de la esquina. Para él esto fue en principio el paraíso. Para aquellos que conocen las condiciones del Hospital Universitario esto es fácilmente comprensible. Sin embargo, él no podía quedarse más tiempo, porque entre Navidad y Año Nuevo no había nadie. Y él era un paciente que no debía quedarse solo.

A raíz de nuestro requerimiento, él pudo obtener una pequeña habitación en el Ancianato. Al principio, provisoriamente, con la posibilidad de quedarse. En enero volvió a comenzar su tratamiento ambulatorio. En el Ancianato se lo trató muy bien, el personal paramédico lo atendía permanentemente. Más de una vez yo fui llamada, porque se sentía mal. Salud Chacao estaba presente de inmediato para examinarlo.

El manifestaba que podía pagar al Ancianato. Sin embargo no lo hizo por muchos meses. Entonces AVAS pagó. Constantemente tratamos de convencerlo para que fuese a Alemania. Nosotros hubiéramos cancelado el pasaje aéreo. Mientras tanto su hija había emigrado, durante 1 ½ años había tratado de ayudarle, pero ya no podía postergar más su salida del país.

Él no quería regresar a Alemania. Pero tampoco quería quedarse en el Ancianato. Seguía sin pagar aun cuando siempre manifestaba que podía hacerlo y que iba a poner todo en orden.
Como esto no ocurría, le fue solicitado que abandonase el Ancianato. Tal como ya se dijo, AVAS asumió el costo de todas las mensualidades que él no había pagado.

Se mudó a un modesto hotel en el centro de Caracas. Y después de un tiempo llegó de allí una llamada a la Embajada que allí había un alemán, muy enfermo, quien había regresado de su terapia en malas condiciones y que necesitaba de ayuda. Y que además tenía una deuda de dos meses.

Cuando se nos informó de inmediato sabíamos de quien se trataba. Llamé al hotel. Y recibí la triste noticia. Él había fallecido durante la noche. Ellos habían ido a verlo enla mañana, encontrándolo sin vida. Todo el resto entonces se organizó, fue complicado. Y a nosotros nos quedó la pregunta: ¿Él hubiera tenido mejores oportunidades si hubiese ido a Alemania? Seguramente que sí.

Pero él tomó su propia decisión y eso también fue su solución. Y al final queda la pregunta que nos preocupa. Sobre los alemanes que no reciben ayuda social alemana en el extranjero y que en el país serían de hecho menos onerosos que lo que al final cuesta en Alemania. Ver las primeras 4 historias. Y en relación a esta quinta historia: él arriba mencionado paciente en realidad aun podría haber trabajado y ganar el sustento de su vida, lo que no podría haber hecho allá, a los sesenta años de vida.

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El concierto de AVAS a sus 173 años de vida

El 28 de junio de este año se realizó en la Asociación Cultural Humboldt un concierto muy bello.

¿El motivo? AVAS festejaba, en abril, sus 173 años de existencia, y con una mirada algo preocupada a nuestros ingresos de este año, nos era importante ayudar a mantener nuestra autonomía económica a través de estos eventos, a fin de salvaguardar nuestra futura existencia.

La Asociación Cultural Humboldt gratuitamente puso a nuestra disposición sus hermosos espacios.
La Escuela Mozarteum nos ofreció presentar un programa especial, como final de una serie de conciertos, que estaban presentando en la ACH durante junio. Esto también sin costo para AVAS.

Los integrantes de la Embajada de Alemania, Sebastian Werther y Klaus Weber financiaron el almuerzo que se ofreció después del concierto. Los sabrosos embutidos nos llegaron como una donación de la Charcutería Tovar. La decoración floral fue no solamente confeccionada, sino también donada por Mathias e Isabel von Fedak. Los pasteles preparados por nuestras señoras fueron la alegría de los participantes del evento.

Todo fue un éxito total. Muchos se encontraron, la hermosa música, la buena comida y el agradable encuentro entre los asistentes fueron disfrutados por todos. También se logró la finalidad económica. ¡Gracias a todos que ayudaron a realizar el evento!

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Discurso pronunciado en el concierto del 28 de junio de 2015

Tenemos el honor y el placer de saludar a todos los miembros y amigos , en especial al Sr. Jörg Polster, ilustre representante de la Embajada Alemana, y a todos los asistentes .

Quisiéramos empezar con una frase que se está escuchando hace días en Unión Radio y nos parece adecuada para hoy.
¿Qué es el tiempo? El tiempo es uno sólo, como quiera que lo marques!

Queremos hablar como se ha marcado el tiempo de AVAS, Deutscher Hilfsverein.

Hace ya 173 años, hace mucho tiempo, que fue fundada en su momento un “Hülfsverein für Deutsche”,“Sociedad Alemana de Socorro” o en otra parte, “de Beneficencia” fundada en Caracas con fecha del 30 de Octubre de 1842. Los padres fundadores fueron: Presidente Adolph Wolff, Vicepresidente Cesar Grund, Tesorero Edmund Reinholdt y Secretario H. Westphalen, junto a Friedrich Brandt. Desde un inicio, se entretejió la historia de la ‘Sociedad Alemana de Beneficencia’ con la de la Colonia Tovar.

Friedrich Gottfried Jahn, el padre del bisabuelo del Ing. Leopoldo Jahn, fundador de la familia Jahn en Venezuela, llegó a este país en 1835 y fue consultado por Codazzi y Benitz en torno a la ubicación de los colonos de Tovar. Este Jahn a su vez es firmante de los primeros estatutos de la ‘Sociedad Alemana de Beneficencia’, hoy AVAS, en calidad de primer comisario.

Las relaciones de a ratos un poco tormentosas -como suele suceder en el múltiple destino humano – se encuentran retratadas en epístolas conservadas en el libro fundador de Avas. La carta escrita al Coronel Codazzi con fecha del 25.9.1843 asienta los fines y objetivos de esta organización alemana en Venezuela:
“ … siendo el único fin de nuestra sociedad socorrer a compatriotas caídos en desgracia …”
Otra carta de la Sociedad dirigida unos meses antes, el 24.5.1843, al Burgomaestre Vollweider de la Colonia Tovar envía los mejores deseos de éxito y bienestar a los connacionales. Resulta que algunos colonos se habían alejádo ‘sin permiso’ de la Colonia y elevado quejas y peticiones de ayuda ante la Sociedad, pero fueron apresados y retornados a la Colonia. Los contratos laborales sin duda en aquella época eran más rígidos que hoy en día. La carta señalada dice que
“ … nos es sensible ver en aflicción a nuestros connacionales” … “tampoco queremos interesarnos a favor de individuos que tal vez no merecen nuestro socorro … “ recalcando que AVAS sólo ayuda a personas inocentes de su desgracia.
Un escrito dirigido en esa misma época al Gobernador de la Provincia de Caracas, define la Sociedady sus tareas y preocupaciones del momento. La ‘Sociedad Alemana de Beneficencia’ “…prestaauxiliossuministrados a alemanes infelices o privados de trabajo,y asistencia a enfermosygastosdesepultura…”

Desde un principio, AVAS se constituye como una organización apolítica, no confesional, imparcial y no discriminante, pensada para hacer caridad, atendiendo a personas de habla alemana que caen en el infortunio, y dependiendo del caso, incluye en su patrón de asistencia a personas relacionadas, que han olvidado el idioma o no lo conocen, como viudas e hijos de alemanes y demás personas que guardan importante relación con este gentilicio. En las decisiones a tomar sobre la prestación de asistencia prevalece la necesidad auténtica de ayuda y la posibilidad de brindarla.

Al cabo de la II Guerra Mundial y tras la interrupción de su existencia formal durante los años del nazismo alemán, a finales de 1952, AVAS vuelve a tomar una faz pública, con la firma inicial de 100 miembros. Los refundadores fueron: Jaffe, Falk, Henrique Blohm,. Francius.

Como tesorero fue designado el señor Willi Mumm, quien cumplió con esta importante tarea durante 50 años de forma ininterrumpida, administrando fielmente los recursos aportados a AVAS. AVAS se reúne para entonces en el 1er piso del Colegio La Esperanza, en Campo Alegre, para luego ampliar la construcción. Alemania seguía siendo – y de nuevo – país de emigrantes. AVAS procuraba alimento a niños y personas que huían de regreso del interior a la capital por haber pasado hambre, a mujeres desasistidas y maltratadas; también hubo casos de mineros, buscadores de oro y diamantes, que al enredarse en alguna calamidad personal buscaban refugio y apoyo de la Asociación. En esta época, por cierto, algunos asistidos se pudieron convertir en los primeros receptores del Seguro Social alemán, gracias a la gestión de AVAS. Los años 1950 se caracterizan por la llegada de inmigrantes, que vienen por las terribles secuelas de un régimen totalitario y de la II Guerra Mundial.

Dos catástrofes naturales marcan la segunda mitad del siglo XX; el terremoto de Caracas de 1967 y la catástrofe de Vargas en 1999: En ambas ocasiones la organización procuró dar asistencia a damnificados.

Para los años 1980 ya son otros los temas que se imponen: en AVAS se ha centrado la atención particularmente al cuidado de ancianos solitarios y de personas que han quedado sin ningún sustento ni apoyo.

¿Pero qué es lo que tanto hace AVAS, en realidad? La Asociación cumple con todo un abanico de tareas: en su trabajo social presta ayuda a enfermos, impedidos, ancianos, huérfanos y damnificados. Lo cual quiere decir que enfrenta cualquier cosa que pueda surgir de súbito: consigue medicamentos y equipos ortopédicos, administra pensiones de vejez, viudez y orfandad, asesora en solicitudes de ayuda social en cooperación con la embajada alemana, austriaca y suiza, brinda apoyo pecuniario temporal a personas que han quedado sin recursos, asesora en caso de problemas familiares, busca colocar laboralmente a personas desvalidas o de la tercera edad. También entrega aportes de alimentos, realiza visitas a domicilio y clínicas, presta servicio de enfermería ambulante. Procura la repatriación consensuada de ancianos, presta ayuda para entierros, gestiona sucesiones,entrega enseres domésticos, dotaciones para viaje, acompaña a impedidos a citas médicas o a diligencias, realiza visitas al interior, asume costos de hospitalización en casos de emergencia , celebra veladas o tardes de café para la gente de la tercera edad.

En estas labores, la organización de AVAS coopera estrechamente con las embajadas de Alemania, Austria y Suiza, el Colegio Humboldt, la Comunidad Católica de Habla Alemana, la Congregación Luterana San Miguel así como la Fundación Benéfica Campo Alegre.

Para poder realizar su trabajo, Avas cuenta casi exclusivamente con donaciones y con los aportes anuales voluntarios de personas y empresas asentadas en Venezuela y, en algunos casos, en el exterior, que guardan en su corazón el destino de los alemanes y afines en Venezuela-

Sus presidentes desde el año de la refundación fueron Eduardo Röhl, Helmut Jaffé, Olaf von Scanzoni , Fritz Dürr, Margot Margerie,Fritz Stock, y actualmente Gisela Jaffé.

Esto es AVAS: una red de personas y acciones coordinadas por la directora, con un carro, un teléfono, una secretaria a medio tiempo y todo el tiempo necesario de los voluntarios.

Y para terminar queremos volver a hablar sobre el tiempo. Seguramente habrán escuchado personas que cuando se les pide trabajo voluntario, responden”es que no tengo tiempo”.

Queremos decirles, tiempo tenemos todos. Y como lo dicen en el “Señor de los Anillos”: solamente tenemos que decidir qué vamos a hacer con el tiempo que nos fue regalado . Está ahí para que lo administremos a nuestra manera.
Agradecemos a todas las personas que dedican su tiempo a sus prójimos.

Hoy queremos agradecer a la Asociación Cultural Humboldt y en especial a su directora Cristina Neufeld que nos ofrecen sus maravillosos espacios y su personal dedicado, a laEscuela de Música del Mozarteum y en especial a su Directora Elizabeth Marichal por la maravillosa música que vamos a escuchar en seguida, a Charcutería Tovar, a miembros de la Embajada Alemana por su donación para el almuerzo que degustaremos al terminar el concierto, a Isabel y Mathias von Fedak por sus arreglos florales y a Maite van de Bosche por su colaboración en la organización del almuerzo .

Hay una frase conocida por muchos que dice”hay tiempo para arar, tiempo para sembrar y tiempo para cosechar”. Hace 173 años nuestros ancestros se dedicaron a arar y a sembrar. Nosotros cosechamos los frutos de esta tarea, y seguimos trabajando en ello. .

A todos los que han tenido tiempo para AVAS ¡nuestro más grande agradecimiento!

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Nuestra reunión mensual sigue alegrando a ancianos y a jóvenes…

Tal como lo expresara Karin Giusti en su introducción en este Informe… nosotros no permitimos que nuestras manos permanezcan ociosas, a pesar de la difícil situación somos optimistas y tenemos la fuerza para seguir adelante y para organizar algunas horas agradables y alegres… para ancianos y para jóvenes… y teniendo presente el lema… estamos en forma… queremos sobrevivir…

Y con este punto de vista seguimos alegrándonos todos los meses durante nuestro encuentro.
Tal como se relató en nuestra edición del Informe Anual de 2014, organizamos cada primer miércoles durante la tarde un encuentro, con café y tortas, y también con variadas actividades. A estos eventos invitamos una serie de personas de la tercera edad, que se encuentran a solas o que a veces ya no cuentan con parientes que vivan en este país.
Algunas semanas antes se discuten posibles programas durante las reuniones semanales con las personas que voluntariamente colaboran con AVAS. El día antes se procede a preparar todo lo necesario para estas tardes tan agradables: se decoran las mesas, se procuran las flores, sean de nuestro jardín o de una floristería, se hornean las tortas, y se planifican los transportes de las diversas personas que participarán en el evento.

… Y llegó el miércoles… todos se han vestido con sus mejores galas… caras alegres suben la escalera… en nuestra cocina se huele el café… las ricas tortas saludan con sonrisas a los que están llegando… las bellas flores que decoran las mesas alegran a todos los ojos… se intercambian saludos afectuosos… toman asiento… y ya se puede comenzar…
… Primero el refrigerio y luego la diversión… sobre lo último relataremos las diferentes actividades que hemos organizado durante este año: bingo, una visita y paseo a Topo Tepuy, una charla de Enrique Graf sobre orquídeas con muestras de las distintas clases de las mismas, una disertación y cata de vinos con Zully Orellana y Yinett Baum, degustación de café y disertación por parte del barista experto en café Paramaconi Acosta, sesión de Reiki dirigida por Gisela Díaz con 10 maestros de Reiki, un concierto de la Schola Cantorum Humboldt, dirigida por Ana María Raga, una tarde con canciones alemanas, acompañadas con el acordeón de Eduardo Monroy, una interesante disertación con fotos sobre vuelos en globo, con Jimmy Marull…

Especialmente queremos destacar en este contexto las siguientes actividades:

… el extraordinario festejo del cumpleaños de Eva Maedler durante octubre, con una formidable decoración alusiva a la Fiesta de Octubre (Oktoberfest en alemán), con sabrosa comida y excelentes rosquillas saladas (Brezeln, en alemán) de Gaby (Colonia Tovar) y todo esto donado por la Familia Guthmann. Esta memorable fiesta fue acompañada musicalmente por Eduardo Monroy y una pareja de bailarines de la Colonia Tovar…

…nuestro gran café de verano, al cual fueron invitados también una serie de amigos del Ancianato de Campo Alegre… Acompañados de la Schola Cantorum Humboldt con Ana María Raga, el acordeón y el canto de canciones alemanas con Eduardo Monroy (organizado y donado por la familia Heberger) y un entretenido programa de nuestro Pastor Lars Pferdehirt.
…nuestro gran café de adviento, también con asistencia de otras personas que viven en el Ancianato en Campo Alegre… con la programación organizada por el Pastor Lars Pferdehirt e Iliana Goncalves con su agrupación musical, miembros del Orfeón Universitario, la que nos dió inicio a la temporada de advientos con muy hermosas canciones navideñas venezolanas.

En todas esas hermosas y alegres horas lamentablemente también hay algunos momentos tristes, porque nos han dejado algunos seres queridos. Durante este año tuvimos que despedirnos de Bernhard Seldner, Auguste Bertamini y Manfred Heberger. Con cariño pensamos en ellos y continuarán estando entre nosotros durante nuestras tardes.

Y ahora ya estamos por entrar al año 2016… y todo sigue… nos mantenemos en forma… sobrevivimos… seguimos regalando nuestro tiempo y nuestra alegría a todos que necesitan de ella…

Y si Ud desea acompañarnos o sabe de alguien a quien nosotros podemos regalar estas reuniones, por favor contáctenos…

A nombre de todas las personas voluntarias de AVAS, le saluda de todo corazón,

Evelyn Kotter

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Una historia increíble de Honduras con referencia a la crisis de abastecimiento en Venezuela.

Todos los que me conocen saben, que realmente aprecio a Venezuela y que hubiera preferido quedarme allá por algunos años más, pero el Ministerio de Relaciones Exteriores tenía otra opinión. A decir verdad ya me había pasado por dos años. Un traslado a la Isla Margarita lamentablemente no era posible, dado que allí no había un consulado alemán, por lo que tuve que contentarme con Honduras, una posición que tiene una mala fama semejante a Caracas. Esto desencadenó de inmediato una llamada telefónica de mi angustiada embajadora, que deseaba saber, por qué un colaborador se transfería de Caracas a Tegucigalpa…

En junio realicé un viaje de inspección a Tegucigalpa. El vuelo partió temprano en la mañana y yo ya estaba a las cuatro y media en el mostrador de COPA Airlines. A pesar de muchos años de trabajo consular, lo que yo ignoraba, que para entrar a Honduras las autoridades exigían un certificado de vacuna contra la fiebre amarilla. Obviamente, tal certificado lo había dejado en casa. ¿Qué hacer ahora? Pero, también en esta oportunidad se produjo un así llamado „milagro venezolano”. Como yo estaba parado allí, con cara de afligido, se me acercó un individuo de aspecto sospechoso, que llevaba un chaleco con la inscripción “Servicios especiales”, preguntándome “¿Qué pasa catire?” Después de haberle contado mi problema, él saco su teléfono celular, hizo una llamada y me ofreció que por 150 dólares yo podía obtener una “tarjeta amarilla”. Afuera del edificio debajo de un techado de hierro viejo ya esperaba un señor de aspecto semejante, quien llevaba un prístino certificado de vacunación con los sellos del Ministerio de Salud Pública. ¡Esto estaba ocurriendo a las 4 de la mañana!

¡Problema resuelto a la manera venezolana!

Después de haber encontrado rápidamente una vivienda en Tegucigalpa, me llamó mi querida esposa desde Caracas, pidiéndome que le consiga detergente para ropa, cubitos de caldo Maggi y desodorante de bolita para los muchachos, dado que estos artículos una vez más no se podían obtener en Caracas. Fabuloso, tener una esposa modesta que en vez de pedir que le traiga Dior, Versace o Zara me pida Ariel, Maggi y Nivea — ¡una actitud digna de alabanza! Todos los articulos deseados los pude adquirir en un supermercado, por cierto muy bien surtido, cosa a la que no estaba acostumbrado en Caracas.

Entonces empaqué los seis kilos de Ariel en una bolsa de basura negra, que me brindaba seguridad por su fuerte solidez, bolsa que además amarré con un rollo de cinta adhesiva.

Al día siguiente, encontrándome en el hall de despacho, esperando mi vuelo de regreso, fui llamado por altoparlante a acercarme a la mesa de informaciones. Allí estaban esperando dos jóvenes soldados, que me pidieron que los acompañara al sótano.

Allí se encontraba un oficial con “cara de piña”, el que con una irónica sonrisa me mostró unas esposas ante mis narices, saludándome con las palabras “a ver gringuito…”. Delante de él se encontraba mi maleta abierta con el paquete de detergente para lavar, paquete que habia sido rajado, dejando escurrir un polvo blanco.

Debo confesar que yo estaba bastante alterado, pero a la final pude convencer a los uniformados, que eso de verdad era solamente Ariel y que mi esposa me jalaría las orejas si yo me aparecía en Venezuela sin el detergente. Esto hizo que todos se ríesen a carcajadas, el oficial se dio unas palmadas en los muslos y me dejó ir con las palabras “imagínate, tienen petróleo pero no hay detergente…”. Dicho sea de paso que contrabandear drogas estupefacientes de Honduras a Venezuela es tan absurdo como llevar cocos a Choroní…

Este es otro ejemplo muy certero lo que es necesario hacer para sobrevivir en Venezuela. Bien hubiera querido comprar toda una paleta y llevarla en el avión, sobre todo por los regalos navideños que repartimos a nuestros necesitados.
Por lo demás, ya me encuentro casi tres meses en Tegucigalpa y me arreglo bastante bien. Sin embargo, mi corazón todavía se apega a Caracas, a AVAS y a la manera admirable como los venezolanos luchan a diario por sobrevivir.

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Saludos de Despedida y de Bienvenida

Durante 2015 nos despedimos del Señor Sebastian Werther, quien también deja su función en nuestra Junta Directiva. Él con su extraordinario deseo de colaboración, hizo importante donación para nuestro concierto aniversario, como así también valiosas contribuciones de chocolate, mermeladas y galletas provenientes de Alemania que utilizamos en la confección de nuestros paquetes navideños. Siempre estaba dispuesto a colaborar con nosotros, su hijo Alejandro participó en repetidas oportunidades con horas de trabajo social in diversos proyectos y su esposa, Señora Zully también participó en uno de nuestros encuentros con ancianos.

En su lugar se encuentra la Señora Kerstin Grützmacher, con quien ya hemos establecido un buen relacionamiento.

Del mismo modo nos es grato saludar al nuevo embajador de Alemania, el Señor Stefan Herzberg, cuya esposa, la Señora Sofía Tamashiro de Herzberg, nos acompañó muy gentilmente durante la Fiesta de Octubre de nuestros mayores.

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Nuevos Miembros

Durante los últimos 12 meses se incorporaron las siguientes personas como Miembros de AVAS:
Señora Janine GoelzSeñor Erik Becker BeckerSeñor Conrad Müller

Saludamos con todo afecto a estos nuevos Miembros y nos alegra contar con ellos en nuestras actividades.

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VORSTAND / JUNTA DIRECTIVA (2014a 2017)

Presidente Gisela Jaffé von Stillfried
Vice-Presidente Sr. Arno Erdmann
Tesorero Sr. Georg Wolters
Vice-Tesorero Sr. Fritz Stock
Secretario Sra. Evelyn Hartmann de Kotter
Vice-Secretario Sra. Ursula Barreto
Weitere Vorstandsmitglieder / Vocales
Sra. Waltraut Benetka
Sra. Heidi Girón
Sr. Werner Rinderknecht
Sra. Rose Wagner
Sr.Frederik Wesemann

Leiterin / Directora
Sra.. Karin Ehlert de Giusti – Teléfono Celular (0416) 715 – 0115

Bürostunden / Horario de Oficina: 8:00 am – 12:00 m
Fester Sprechstundentag / Día de Consulta
Dienstag Vormittag (oder je nach Absprache)
Martes en la mañana (o cuando se solicite)

¡Favor tomar nota!

ASAMBLEA ORDINARIA ANUAL

16 de Febrero de 2016, a las 6 pm
en la Calle El Comercio, Quinta Guayamuri,
Prados del Este.

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• Asuntos Varios

Finalmente se ofrecerá un brindis

Jahresbericht
2015
Informe Anual